martes, 20 de septiembre de 2011



Roza la gota de agua cada poro de la sensible tez, baña como siempre esa sal desalmada el borde de sus labios, y se pierde entre las mil salivas que aguardan en su lengua. 
Se anuda el centro de su cuerpo como pidiendo auxilio a cosas que no podrán dárselo por más que quieran, y otra vez cae en un despiadado temblor, en las fauces del delirio profundo que construye su tristeza.



~ El calor no está hecho para quienes no saben valorarlo...

sábado, 10 de septiembre de 2011

Sublime iluminación mentaL~

De repente pasan cosas diferentes. ¿A qué? a una condenada rutina a la que nos sometemos sin siquiera saber por qué, alimentamos eso que nos quita lo más espontaneo y natural de nuestra persona; pero en realidad creemos que no hay alternativas, porque un consciente colectivo (por no decir inconsciente) nos impone aquello como lo que se "DEBE" hacer. Buscamos la dignidad y el bienestar en donde jamás los encontraremos.Y uno, cuando esas cosas diferentes pasan, cae. En un lapso de sublime iluminación mental descubrimos que las trivialidades que nos atormentan en el día a día no son más que eso, cosas insignificantes, casi "sin sentidos" que atan la verdadera expresión de lo que somos. Probablemente no se muestre ante nuestras neuronas como una revelación mística del más allá; seguramente aparezca como un destello de profunda alegría, como una sensación de plenitud que escapa a cualquier expresión verbal, y quizás sólo esa leve sonrisa que se nos dibuja en el rostro sea la muestra clara de lo que en realidad está pasando. 



En mi experiencia personal, lo vivo como una constante dualidad. Uno nace y crece en un entorno, con una realidad determinada por vaya a saber quién, pero siempre las cosas se presentan así porque sí, y nunca se te ocurre preguntar por qué un viejo con barba trae regalos, o por qué el nacimiento de un muchachito hace miles de años significa tanto. Se da todo por sentado, se cree, y así se vive.
Y a su vez, uno crece y se va familiarizando con otras ideas, otras "realidades" construidas por otros seres tan iguales a uno que supieron encontrar la vuelta para decirte que nada es así porque sí, y, que en cierta instancia, uno puede llegar a construir su propia manera de experimentar la existencia humana.
Entonces ahí se plantea ese doble sentido en donde divaga mi razón, aquello que siempre fue así, y aquello que dice "puede ser diferente". Y se vuelve una actividad divertida, es una especie de dialéctica constante que construye, destruye y vuelve a construir pensamientos, intentos de verdades. Lo complicado es llevarlo a los hechos, porque a diferencia de aquello que se arma abstractamente, no deja alternativas a una dualidad, hay que seleccionar y es ahí, en ese presciso instante en el que no se sabe para dónde mierda correr.



Igual a estas alturas, estamos tan empapados de un todo tan "perfectamente" armado que se vuelve complicado escapar. Incluso esa impotencia implantada en el cerebro, que no es más que pura patraña, es un arma más de ese todo dado que nos encierra. Lo interesante entonces es plantearse qué es lo que UNO piensa, lo que uno ve, convertirse en un alma crítica. Quizás de esa manera próximas generaciones escapen un poco más a ese despiadado determinismo.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Una apertura protocolar, y no tanto.

El comienzo de algo siempre genera algo de expectativa... Convengamos que hoy cualquiera tiene una de estas páginas personales (lo cual es realmente fantástico), y resultaría un poco estúpido que a estas instancias de nuestro desarrollo como humanidad a nivel tecnológico, yo, confesara que esto me genera  expectativas de las grandes. Bueno gente, bienvenidos a mi mundo un tanto caído del catre por momentos, pero sí, esto no sólo me genera expectativas, sino que me emociona, y sinceramente si pudiera escupiría mi ojo.
Ahondando un poco más en el por qué de esa emoción, creo divisar allá a lo lejos en el quinto pliegue de mi cerebro contando desde el centro hacia el hemisferio izquierdo, que esto se trata de una especie de "deseo frustrado de tiempos remotos". Es que para sincerarme aún más, no es la primera vez que escribo por puro placer o para plasmar una idea que surge en el momento, de hecho empleo el método de la escritura para lograr una especie de catarsis con el fin de no matarlos a todos, o matarme yo -un poco extremista, pero para que se entienda-. Y la realidad es que uno siempre escribe para ser en algún momento leído.
Es que sí, en algún punto se trata de una auto-satisfacción, ver el texto terminado, leerlo unas cuatro, cinco veces para pulirlo, y unos meses más tarde volver a leerlos y no dejar de sorprendernos de nosotros mismos. Pero por más que cualquiera se me plante enfrente para negar ese deseo posiblemente inconsciente de ser leído, así arme la mejor refutación de la historia, yo voy a mantenerme firme en esta posición.
Finalmente, teniendo en cuenta ese anhelo oculto a nuestra conciencia y que yo ahora decidí admitir, encuentro una causa a esta especie de emoción patética: tantos textos, tanta catarsis, tanta auto-satisfacción, ¿pero quién carajo me leyó? ¿quién puso el ojo crítico en mi prosa para destruirla en mil pedazos o para hacer de ella algo especial? o mínimamente, no sé, un "la verdad que me fue indiferente", pero que se note que existió el detenimiento de un condenado cristiano para leer mis palabras.Y ahí fue de nuevo, definitivamente todo lo que acabo de exponer se ejemplifica con este humilde texto protocolar. Pero ahora, es mejor que antes.

Esta imagen me trae mucha emoción, "quizás" más que esta que sentí al abrir un blog (jajajajajajaja). Un poco traido de los pelos, pero así pintó.